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Recursos Naturales

La Meta discutida en la Unión Europea -OCDE 20/20/20  al año 2020 considera como objetivos lograr un 20% de fuentes renovables en la matriz energética, 20%  menor demanda de energía en comparación con la demanda proyectada como línea base (escenario 2010-2020 bajo las políticas actuales) con base a ahorro de energía logrado a través de acciones de Eficiencia Energética y un 20% menos emisiones de gases de efecto invernadero al año 2020 en comparación con el escenario de línea base 2010-2020.

Independientemente si esta meta se podría materializar en los países que la han analizado, está Chile en condiciones y es conveniente asumir y cumplir un objetivo  similar en esa misma fecha.

Europa y en general los países integrantes de la OCDE, viven en mayor o menor medida, una serie de transformaciones cuyo objetivo es el logro de una matriz energética adecuada a las respectivas necesidades del presente y con una gran visión de futuro, que permita obtener una efectiva sustentabilidad en el uso de los recursos naturales, una disminución real de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) y ser más eficientes para continuar otorgando una superior calidad de vida.

En este contexto han dado firmes pasos en sus políticas energéticas, las cuales después del terremoto y tsunami de Japón del año 2011 y del accidente nuclear de Fukushima, han obligado a algunas naciones a repensar y reevaluar sus desarrollos energéticos, destacando claramente el compromiso alemán de eliminar en el más breve plazo, las fuentes generadoras de energía  consideradas contaminantes.

Recientemente, en Febrero del 2012, el Gobierno de Chile difundió la Estrategia Nacional de Energía 2012 – 2030 Energía para el Futuro, que en definitiva, desde el punto de vista medioambiental, debería dirigir los esfuerzos al logro de una matriz energética orientada decididamente a la sustentabilidad, sin embargo el 2030 mantiene una fuerte presencia basada en hidrocarburos (carbón, petróleo y gas). La meta que se ha estudiado en la UE-OCDE podría mejorar la situación de la sustentabilidad chilena en busca de una menor dependencia externa, de una mayor relativa seguridad en el abastecimiento y en un uso más racional de los abundantes recursos naturales que posee nuestro país.

¿Pero, estamos o no en condiciones de asumir esta meta? En primer lugar, debemos considerar que según los análisis para los casos estudiados en el Resumen Ejecutivo del CADE,  el 10% de penetración de Energías Renovables no Convencionales (ERNC) debiera cumplirse antes del plazo establecido por la Ley 20.257 sobre energías renovables no convencionales,  dependiendo del escenario considerado (pesimista, conservador, optimista),  porcentaje que puede variar entre un 12% y un 20% al año 2024.

De acuerdo a lo anteriormente expuesto, con una visión muy favorable, se podría alcanzar el año 2024 y no el 2020, deduciéndose que las políticas y planes actuales nos alejan de los objetivos de la meta OCDE, luego debería  buscarse formulas en la actual política y planes para adelantar la meta al 2020, ya que solo significará ventajas para el país y le permitirá enfrentar en mejor forma las crisis energéticas que con gran posibilidad se presentarán en las próximas décadas.

Consecuentemente, sin modificaciones y transformaciones en las previsiones, planes y programas, sería difícil asumir y cumplir las metas de un  20% de fuentes renovables ingresando a la matriz energética y tampoco el 20% de una menor emisión de GEI. En el caso del ahorro energético por medio de Eficiencia Energética, si no se posesiona esta materia como una política de Estado, con incentivos económicos, comerciales y claras ventajas, sería dificil de lograr.

Sin embargo, luchar como sociedad por objetivos de este tipo, independiente o no que se materialicen en otros Estados, aun cuando ellos los desechen, es altamente beneficioso para el país, ya que nos permite pensar en un futuro  con una mejor calidad de vida, sustentabilidad y con un desarrollo sostenible acorde al desarrollo de la humanidad.