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Termoelectrica

En los últimos meses se ha escuchado a diferentes personeros y medios de opinión pública, de que existe en Chile una excesiva judicialización de las iniciativas empresariales al analizar los problemas que se han presentado en la tramitación ambiental de proyectos relacionados con la generación energética, refiriéndose a la hidroeléctrica en  Aysén y en especial a la termoeléctrica de Castilla en la III Región (El Mercurio 13 de marzo del 2012, Cuerpo A Pág. 3).

¿Cuál sería el problema de esta creciente judicialización de los procesos de planificación ambiental? El principal podría ser que la ciudadanía no se siente interpretada por los sistemas de participación ciudadana considerada en la Ley N° 19.300 “Bases Generales del Medio Ambiente” actualizada a la fecha, debido a que sus demandas no son adecuadamente escuchadas, analizadas y atendidas, lo que obliga a recurrir en última instancia a los Tribunales de Justicia haciendo uso de las garantías constitucionales establecidas en la Constitución Política de 1980.

La Corte de Apelaciones de Antofagasta, rechazó en los primeros días de marzo del 2012, la Resolución de Calificación Ambiental (RCA) de la Central Termoeléctrica de Castilla, al invalidar la Resolución del Seremi de Salud de la III Región que cambió la calificación de “contaminante” a “molesta”, interpretación que había permitido dictar en su oportunidad la RCA antes señalada, que ahora al quitársele su basamento, queda momentáneamente objetada y en consecuencia, en las actuales circunstancias, la Central Castilla no puede ser construida.

Sin dudas, este problema  es un traspié importante para el desarrollo energético chileno, ya que la energía que iba a producir esta central era necesaria  para el suministro eléctrico de las actividades y proyectos mineros del norte del país.

Es en esta parte donde entran en contraposición diferentes visiones. La Central Termoeléctrica Castilla que emplearía carbón procedente de fósiles es considerada contaminante y este tipo de instalación generadora está siendo eliminada y/o restringida en diferentes sectores del mundo, sin embargo Chile en un error de desarrollo estratégico vital, ha hipotecado a las generaciones presentes y futuras y nos encontramos en una situación muy difícil de solucionar, ya que según datos del Ministerio de Energía, en la matriz chilena predomina un 63% de energía térmica que es contaminante y poco amigable con el medio ambiente, le siguen bastante más atrás aquellas consideradas sustentables o amigables con el medio ambiente como las Energías Renovables No Convencionales (Eólica, Solar, Biomasa, Geotermia, pequeñas hidráulicas, entre otras) con un 3% y la hidroelectricidad con un 34% según datos del Ministerio de Energía. (http://www.minenergia.cl/estrategia-nacional-de-energia-2012.html).

Al proyectarse esta visión en el futuro, con proyectos como la Central Castilla y similares, el país está gravando y socavando el porvenir, ya que además de ser contaminantes,  las materias primas fósiles (carbón, petróleo y gas), tenderán a aumentar sus precios y a ser más escasas en los mercados internacionales. Chile no es un país que integre el club de los productores de energía procedentes de fósiles, no hay este recurso en nuestro territorio, por consiguiente es una sociedad dependiente de su importación y de los vaivenes políticos que ocurren en las ya lejanas zonas productoras.

Los opositores a este tipo de proyectos energéticos consideran que sistemas amigables con el medio ambiente, basados en la utilización racional de recursos naturales disponibles en abundancia, pueden subsanar el problema y evitar la dependencia del país de combustibles contaminantes.

Estas dos visiones continuamente se enfrentan y terminan litigando en la justicia, donde en definitiva la parte que apela a la resolución, en este caso los contrarios a la Central Castilla, se les ha reconocido el derecho constitucional de vivir en un ambiente libre de contaminación. Sin embargo, la última palabra aun no está dicha, ya que es probable que la empresa recurra a la Corte Suprema para tratar de revertir esta situación.